Soñar, sin aliento. Crear situaciones a partir de recuerdos, en el límite; el escaso oxígeno te hace viajar a la irrealidad del subconsciente. Pero estás despierto; al menos una parte de ti sigue latiendo, sigue en funcionamiento, mantiene su ritmo, se acelera. Abre las alas a tiempo; el último golpe es decisivo y el movimiento necesario. Reacciona, corre, coge aliento. Respira. Realidad, irrealidad, sueño. Forma parte de tu juego. El bucle se convierte en burbuja, y explota en un golpe de viento.